Para los miles de trabajadores que pasan por Châtelet, la vuelta a casa en RER en verano es un calvario. Descubre una estrategia contraintuitiva: regalarte una pausa de 2h en un oasis climatizado a 4 minutos de los andenes para ducharte, desconectar y viajar más tarde, en calma.
Para los que viven al sur de París, la vuelta de un día de compras en Châtelet en RER es una pesadilla. Descubre una estrategia sorprendente: una pausa de unas horas en un hotel en Fresnes para evitar las multitudes y volver a casa relajado.